Los niños y los videojuegos clasificados “M”
8/30/2010 6:06:00 PM

Tengo
un amigo que trabaja en Best Buy. Ella se asombra constantemente al ver
cuántos padres compran juegos clasificados “M” para sus hijos jóvenes.
(Un juego clasificado como M indica que un juego no es adecuado para
niños menores de 17 años.) El pequeño Johnny llega felizmente abrazando a
los juegos Red Dead Redemption o Modern Warfare 2,
mientras que su mamá o su papá pasivamente entregan una tarjeta de
crédito, cumpliendo la mesada de $50 dólares para los videojuegos.Aunque
mi amiga tiene el hábito de aclarar a los padres que el juego está
clasificado M antes de registrar la venta, la reacción varía desde una
falta de interés hasta irritación de que se atreva a cuestionar sus
decisiones de padres.
La verdad es que muchos padres consideran a
los videojuegos simplemente como eso – juegos. Si, puede haber muchos
disparos en algunos juegos, pero la mayoría de la violencia es
caricaturesca, más cercana a Tom y Jerry que a No Country for Old Men.
Si sólo ese fuera el caso. Observa esta descripción parcial del juego de mayor venta actual, Mafia II, de la autoridad que designa a las clasificaciones de todos los videojuegos, la Entertainment Software Rating Board:
Los
jugadores usan pistolas, ametralladoras, escopetas, y cuchillos para
matar a los enemigos y ocasionalmente a civiles. La sangre a menudo
salta de los personajes heridos, mancha las paredes y el piso, y
ocasionalmente salpica a la pantalla. Algunas escenas perdidas describen
más instancias de violencia, incluyendo a ejecuciones a corta
distancia, acuchilladas y rajadas de gargantas.
También hay
numerosas escenas que contienen actividad sexual explícita, uso de
drogas, y lenguaje obsceno. (Puedes ver la reseña completa de la ESRB de
Mafia II aquí.)
La
industria de los videojuegos ha avanzado mucho desde que era vilificada
como una influencia corruptora por todos, desde congresistas hasta
líderes de la iglesia. De hecho, el sistema de clasificación de la ESRB
– y la cooperación de los desarrolladores y los editores con las guías
de la ESRB – se ha mantenido desde entonces como un modelo que las
industrias del cine y de la música harían bien en copiar.
Desafortunadamente,
cuando se trata de escudar a nuestros hijos de los peores excesos de
los videojuegos, los padres ahora representan al eslabón más débil en la
cadena. No nada más aceptes cuando tus hijos te dicen que no hay nada
malo con un videojuego y que además “todos mis amigos juegan con él”. La
clasificación “M” está ahí por una buena razón.